Viajar con perro por fin es posible.

Cuando tenemos perro y nos planteamos salir de viaje, la opción más elegida para no viajar con perro, es dejar el animal al cuidado de amigos o familiares que se encarguen de ellos mientras estamos fuera. Pero cada día son más los amantes de los perros que prefieren disfrutar también de su mascota durante los periodos vacacionales y de descanso. Viajar con tu perro no siempre resulta fácil pero es posible y todas las dificultades que puedan surgir quedarán recompensadas cuando te veas acompañado de tu fiel amigo durante tus vacaciones. Es posible que la decisión más compleja que has de tomar para viajar con perro, sea el medio de transporte más adecuado para tu animal. Para que esto no suponga ningún problema vamos a detallar las diferencias y modo más seguro para viajar en coche, barco, tren o avión con tu mascota. Y tú sólo ocúpate de pensar en el próximo destino.

 Viajar con perro en coche:

Viaje en coche

La norma principal y más importante para viajar en coche con su perro es que el animal no pueda acceder al conductor, para ello tiene que existir alguna clase de accesorio que le imposibilite acercarse y molestar durante la conducción. Si el perro es de medio y gran tamaño lo más adecuado es que viaje en el maletero aislado con una red, barrera o bien en el asiento trasero sentado y  amarrado con arnés de doble anclaje. Para perros pequeños lo ideal será ir en el suelo del asiento trasero en un trasportín.

 Viajar con perro en avión:

Viaje en avión

Para este viaje habrá que ceñirse a la normativa de cada compañía aérea. Pero de forma general las reglas suelen ser: para viajar en cabina el perro irá en trasportín y el peso de ambos no superará los 6 u 8 kg. Cuando exceda este peso el animal deberá viajar en la bodega en un trasportín específico que proporciona por norma general la compañía aérea. Para razas catalogadas como peligrosas, además, el perro llevará bozal obligatoriamente. Los cachorros con menos de 8 semanas no tienen permitido el viaje en avión.

 Viajar con perro en tren:

Viaje en tren

Dependiendo de la distancia a recorrer existen diferentes normas. Para media y largas distancias el perro podrá viajar en un trasportín contigo, siempre y cuando no supere los diez kilos de peso. En cortas distancias, si el resto de los pasajeros están de acuerdo, podrás viajar con tu perro sin límite de peso, amarrado con correa y bozal. La normativa también expone que la compañía podrá cambiar de vagón al propietario del perro o incluso hacerle abandonar el tren si recibe quejas de uno o varios pasajeros.

Viajar con perro en barco:

Viaje en barco

Al igual que sucede con los viajes en avión, cada compañía naviera tiene sus propias normas. Pero por lo general en los barcos nos encontramos sectores habilitados específicamente para el transporte de los animales. En algunos casos está permitido pasear por cubierta con el perro. En barcos rápidos o de corto recorrido podemos encontrar zonas autorizadas para mascotas en las que es posible viajar junto con tu perro en un trasportín cuando éste no supere los seis kilos de peso.